Aumento mamario: implantes o lipofilling, cuándo conviene cada uno
Ambas opciones aumentan volumen, pero no ofrecen el mismo tipo de proyección, previsibilidad ni indicación anatómica.
Cuando una paciente consulta por aumento mamario, una de las preguntas actuales más frecuentes es si conviene usar implantes o grasa propia. La respuesta útil no es “uno es mejor”. La respuesta útil es para qué anatomía y para qué objetivo sirve mejor cada uno.
Qué ofrecen los implantes
Volumen más predecible, mejor capacidad de proyección y más control sobre la forma final. Son especialmente útiles cuando se busca un cambio claro y sostenido.
Qué ofrece el lipofilling
Aumento más sutil, uso de tejido propio y posibilidad de mejorar una o varias zonas en el mismo plan cuando hay grasa donante adecuada. No siempre logra el mismo volumen ni la misma proyección que un implante.
Cuándo conviene uno u otro
Depende de cuánto volumen se desea, cómo son los tejidos, qué base mamaria existe y si la paciente busca un cambio discreto o más evidente. A veces incluso pueden combinarse en revisiones o ajustes.
Qué error conviene evitar
Elegir la técnica por tendencia en redes y no por indicación anatómica. En cirugía mamaria, la pregunta correcta no es qué “suena mejor”, sino qué resuelve mejor el objetivo real de la paciente.
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